28 de marzo de 2007

Argentino A - Rivadavia: Puntazo para levantar

Había que recuperar el fuego sagrado que Rivadavia derramó por muchas canchas del país y que junto al buen juego tantas alegrías le dio en los últimos años. De eso no había dudas y se había hablado en la semana previa, durante el viaje y en el hotel a pocas horas del clave partido ante Brown. Tenía que regresar si o sí, el esfuerzo, también recuperar el juego que en el PT el rojo mostró. No se podía fallar otra vez. Y vaya si volvió el rojo a ser el de antes. El equipo de Pirez en una parada bravísima ( no nos olvidemos que este equipo no cae en su casa desde hace mas de 3 años) a mas de 1100 kilómetros, se alzó con un punto fundamental y tuvo su premio merecido por la gran actitud demostrada en el estadio Raúl Conti.
En el inicio del partido el rojo no se quedó a ver qué hacia el equipo del ex Aldosivi y La Plata FC Dario Tempesta. Fue al frente, no se levantó dormido (se jugó a las 11hs ante más de 2000 espectadores) y se desarrolló un PT de ida y vuelta. Ale Sepúlveda, especialmente en la etapa inicial, recuperó el fútbol, la claridad que había perdido en los últimos meses y el rojo lo aprovechó. Gustavo Franco como lateral derecho se sumaba en ofensiva con criterio, al igual que Gho. Suárez se movía por todo el frente de ataque y lastimaba con su gran velocidad. Mientras que Manzoco que la rompió en el PT, figura del partido, al igual que Alsina, quitaba todo y entregó simple. El de Casares estuvo acompañado a su izquierda fue acompañado por el talentoso Dante Zuñiga, quien jugó en un puesto no habitual para él (volante por izquierda) y por momentos se lo notó impreciso, perdido en la posición y muy preocupado en la marca, aunque el sureño mostró también como todos sus compañeros mucha actitud y garra. A la defensa se la vio muy segura de la mano de Rocha y Schiavi, que durante los 90 minutos devolvieron todo lo que cayó en el área. También Fibiger tuvo un buen partido y resolviò bien en los centros, a pesar del fuerte viento en la mañana patagónica. El rojo jugaba, trataba bien el balón pero no creaba situaciones muy claras. Brown también llegaba y antes de la apertura del marcador un cabezazo de Pérez pasó cerca del travesaño. Hasta que a los 17 minutos tras una pelota parada desde la derecha llegó el centro, Del Cero metió un gran cabezazo que pegó en el travesaño y en el rebote, empujando a todos, ingresó Jorge Velásquez para desde adentro del área chica decretar el 1 a 0. Ganaba Madryn y parecía que todo se iba a hacer mas difícil pero, no. Rivadavia no se detuvo, siguió intentando. Hasta que a los 19 a Diego Vera le hicieron un foul de espalda en la puerta del área. El uruguayo Alsina tomó el balón y con un preciso zurdazo que se metió suavemente al lado del palo izquierdo de Luque marcó el empate justo. 1 a 1. Festejo loco, algarabía de todo el plantel y de los 20 hinchas que se hicieron presentes. Grito y puño cerrado de los muchos albirrojos que siguieron a su equipo por la radio. Después del empate, se vio el mejor fútbol de Rivadavia, aunque Brown tuvo una muy clara en los pies de Velásquez que se fue muy cerca del palo izquierdo.
El local no encontraba la pelota y el juego comenzó a tornarse violento. La indiferencia de Gianini para fuertes foules de los locales calentaba aún mas la lucha.
Asi se fueron los primeros 45, un local intranquilo y un Rivadavia muy seguro de lo que hacía.
El complemento fue muy diferente. La necesidad de victorias del local metió en un arco a un firme pero cada vez más retrasado Rivadavia. Solo las corridas del Guille le daban algo aire, en varios pasajes del ST, el rojo mantuvo la actitud pero ya no el fútbol. En pocos minutos, Brown generaría las mejores del partido. Jugando rápido, abriendo la cancha y a través de centros rasantes el local pudo haber cambiado la historia. Pero solo en las magras definiciones en jugadas muy claras se encuentra la respuesta de porqué Brown no pudo desequilibrar el tanteador.
Solo dos remates de Suárez (uno de tiro libre) fueron las oportunidades del rojo en el ST.
Apostando al contragolpe y tratando de no perder potencia en el área visitante, Juan Carlos Pirez, metió a Bianciotti por un cansado Vera. Luego vendrían Joaquín Pirez, de buenos minutos, por Sepúlveda, para renovar energías y más tarde Badano por Suárez para hacer correr el reloj de arena de Gianini.
A los 52´ de esa interminable etapa, se escuchó el silbato final. Y mientras se escuchaba la silbatina generalizada del estadio para el local, en el corazón del verde césped solo se observaba el festejo alocado pero muy sentido de todos los jugadores visitantes. Solo ellos sabían lo importante que era demostrase a si mismos que pueden dar pelea con esfuerzo y unión, como lo habían hecho muchas veces antes. Ese plus que lo caracterizó en los torneos anteriores, con el que tantas alegrías vivieron y que parecía adormecido en estos últimos partidos. Los hinchas que se acercaron hasta la distante ciudad patagónica, no solo se fueron conforme por el punto que sirve para sumar sino, mas aún, por ver ese intenso fuego rojo.
Lamentablemente, la situación actual de Rivadavia no admite traspiés, y todo lo positivo de la mañana de ayer deberá reconfirmarse el próximo fin de semana.
Pero no cabe duda, que esta versión patagónica del rojo, que incluye unión, actitud y esfuerzo compartido. Ilusiona y mucho.

Argentino B - El Linqueño: A ganar y esperar


Una gran oportunidad que se dejó pasar. Después de dejar importantes unidades en el camino jugando como local, y cuando se estaban jugando los últimos puntos del certamen, el Azul seguía con posibilidades de clasificar -por sus propios medios- una vez más. 4 puntos de 6 en juego para meterse como segundo o tercero. Esa era la misión. Claro que enfrente, en esta 13ma. Fecha, estaba un rival con idénticas intenciones. El Linqueño y Juventud llegaban con idéntico puntaje (17) y un mismo objetivo: dar un gran paso hacia la clasificación. Los de Meske la tuvieron al alcance de la mano durante buena parte del partido pero, como sucedió en muchos partidos del torneo, no pudieron aguantarlo y se quedaron sin nada.
El inicio del partido en la noche entrerriana mostraba dos esquemas similares para pelear e intentar llevar peligro al arco rival. La Juve con un 4-4-2, aunque con Iván Bonzi con aires de enganche; el Azul con idéntico dibujo, sólo que -a lo largo del partido- se notó la falta de un conductor que le diera claridad de tres cuartos de cancha en adelante.
El CAEL pegó primero pero recibió duro después. Juventud mostraba mejores intenciones en el arranque pero el peligro para Vallejos era escaso. El local insinuaba a través de los hermanos Bonzi, pero sólo eso. Los de Gualeguaychú aprovechaban alguna que otra desconcentración defensiva de los de Lincoln, que sentían la ausencia de Schiavi y no se mostraban lo suficientemente seguros. De todas maneras, el albiazul pasaba algunos minutos de tranquilidad. Y también de alegría. Sí, a los 17’ logró ponerse en ventaja. Después de una serie de rebotes, Rúgolo –que se paró como doble 5 junto a Abdel Ale- robó un balón en el ataque y cedió para Martín García. El volante -uno de los puntos más altos del Azul- eludió a dos rivales y se encontró cara a cara con Pablo Schab, el 1 del local. Definió como un goleador, con sutileza, al primer palo del Uno y se abrazó con los suyos. Si la idea era traerse al menos un punto de Entre Ríos, momentáneamente serían 3 los que viajarían hasta Lincoln.
La apertura del marcador sirvió para que el CAEL se afirmara en todas sus líneas, consiguiendo que la Juve no pudiera lastimar en sus intentos. Lo más peligroso de los locales pasaba por los intentos de Facundo Garmendia, incluido un mano a mano con Vallejos que el Monito resolvió estupendamente. El Azul proponía mucho juego lejos de su valla y aguantaba con inteligencia, tratando siempre de buscar a sus delanteros Millares y Barbosa. El sector preferido era el derecho, apoyado en las interminables subidas de Martín García. Hasta que a los 33’ se anticipó el descanso del entretiempo. Una larga media hora de espera, producto de la falta de iluminación del estadio. De las 6 columnas sólo 2 quedaron encendidas y el partido entró en un letargo obligado, aguardando el reinicio. Tras el parate, el local salió furioso a buscar el empate antes del descanso pero chocó con un concentrado CAEL que se apoyó en la buena noche de Federico Rúgolo y Martín García. El PT terminó parejo, ninguno de los equipos sacó grandes diferencias. Sólo que los linqueñistas obtuvieron, tras una osadía de Martín, la ventaja parcial que les daba tranquilidad.
En el arranque del ST los locales repitieron nuevamente la búsqueda desesperada del empate. Y enseguida lo consiguieron. Segundos después del minuto 3, una pared cerca de la medialuna terminó en la red. Garmendia recuperó, cedió a Iván Bonzi y éste devolvió sobre el punto del penal. El 7 definió bien el mano a mano ante Vallejos y equilibró el marcador. Y de a poco, los roles del PT se fueron invirtiendo. Si el CAEL insistió más en el inicio, la Juve lo hizo en el complemento. Pero con mayor firmeza. Lo fue apretando contra su arco y acosó en demasía a Vallejos.
Cuando llegaba la media hora de la etapa final, El Linqueño repitió esos malos ST de algunos partidos como visitante y no pudo hacer pie. Y así fue que, antes de los 40, los locales lo dieron vuelta. Un contragolpe de Juventud, corrida mediante de Di Gianbatista, terminó en el 2-1. Entonces Meske decidió quemar las naves. Adentro Rosales y Trecco, para sumarse a Millares y Díaz -había ingresado hacía algunos minutos por Barbosa- para intentar encontrar el empate que nunca llegó. Tuvo un remate Millares, que contuvo bien Schab. También un tiro libre ejecutado por el 10 en el descuento, que rebotó en la barrera.
En la previa, Juventud se suponía como un obstáculo difícil pero no insalvable. Ese 1-0 del comienzo ilusionó a medio Lincoln con un resultado positivo en tierra lejana. Pero el CAEL no fue ese equipo fuerte como visitante que supo ser en los primeros encuentros del Clausura.
Toda la esperanza puesta en un resultado positivo en Gualeguaychú quedó en la nada. Pero la posibilidad de lograr una nueva clasificación está latente. Complicada, es cierto, pero no imposible. En muchos pasajes del torneo, el Azul encontró en resultados ajenos alegrías propias. Y, en la última de la etapa regular del Clausura, los números pueden favorecer. Primero deberá superar al siempre difícil Sportivo Las Parejas, que sostiene una dura lucha entre dos frentes: pelea por un lugar en los play-off pero todavía debe sumar para escaparle a la promoción. El de Meske tendrá bajas pero también retornos para intentar sumar y, con la suerte de su lado, terminar 2do. o 3ro. Y si no lo consigue, la ilusión igual seguirá encendida. Es que tiene guardado desde diciembre del 2006 el pasaje a las finales que alimenta el sueño del ascenso.

19 de marzo de 2007

Polideportivo


Boxeo en Roberts: Carlos Arnaldi ganó por puntos
PInvicto


Final feliz, nuevamente. Otra vez en Roberts, en el Prado Español, ante más de 300 personas y con la espectacular presencia del ex campeón mundial 1981 de los Gallos Jr. Sin brillar, como en presentaciones anteriores, pero con un gran estado físico y una técnica superior a la de su rival, el linqueño Carlos “Pi” Arnaldi (54,300 kg) -9º en el ránking nacional- fue más contundente y venció por puntos en fallo unánime al santafesino Jorge Alberto Bruno (54,500 kg), en una pelea pactada a 6 rounds de 3 x 1.
Con esta victoria, la primera del “Pi” a seis vueltas, se estira a 7 el invicto del pupilo de Eduardo “Gato” Benevent, quien ya tiene en mente un combate ante un púgil ranqueado (sería en julio, para el aniversario de Lincoln).
No obstante, a diferencia de otras ocasiones, a Arnaldi no le fue nada fácil la tarea. Es que desde el campanazo inicial se pudo ver a un rival bien plantado y con buen movimiento de piernas, que se dedicó a contragolpear las embestidas del local.
La primera vuelta, desde la seña del flamante árbitro Raúl “Yiyo” Pérez (también hizo de jurado, junto a Juan Martínez y el glorioso Gustavo Ballas), fue netamente de estudio. Los púgiles no se sacaron ventajas, únicamente se dedicaron a medirse y tomarse la distancia.
Ya en el segundo round, el invicto linqueño salió mejor plantado. Ante un Bruno que se defendía con buena movilidad de piernas y una guardia cerrada, Arnaldi logró imponerse con golpes cortos al cuerpo y buscando la cabeza. Con ese trabajo más ambicioso, el púgil de Benevent se llevó la vuelta. Nuevamente la contienda volvió a emparejarse en el tercero. Allí el santafesino le escapaba a Arnaldi y con un buen trabajo del jab mantenía la distancia. Por su parte, el local le dio destino a sus golpes con dos buenos cruces, aunque no le alcanzó para sacar ventajas.
En el cuarto comenzaron los cruces en el cuerpo a cuerpo. Arnaldi comenzó a lanzar ganchos y golpes abiertos, encontrando en algunas oportunidades la guardia de su rival abierta. No obstante, la diferencia para el linqueño fue mínima, ya que el jab del púgil de Santa Fe y algunas contras profundas mantenían la pelea a la expectativa. Igualmente, en el cuarto se marcó una leve diferencia para el linqueño.
El quinto fue el peor round para el “Pi” y donde más se destacó Bruno. Mucho tuvo que ver cómo plantearon la vuelta. En la distancia corta y el golpe por golpe, fue el santafesino el que más se destacó, pudiendo abrir la guardia de Arnaldi y conectando varias manos en la cabeza del linqueño. Con las tarjetas a favor del “Pi”, en el sexto Bruno salió a buscarlo para marcar diferencias. Pero los intentos del visitante siempre encontraron el contragolpe de un Arnaldi muy atento. Así se fue la última vuelta, sin sacarse diferencias y con el saludo del linqueño ante el apoyo del público.
Llegó el momento del fallo y un dejo de incertidumbre para todos los presentes. Pero las tarjetas volvieron a darle la sonrisa ganadora al boxeador linqueño, quien no dejó de ocultar la inmensa alegría por mantener ese invicto que lo motiva a seguir entrenando con todo para seguir creciendo y esperar con buen ánimo lo que seguramente será su combate más difícil, cuando se vea la cara ante un púgil ranqueado.
Las tarjetas de los jurados
Gustavo Ballas: Arnaldi 59,5 – Bruno 58,5
Juan Martínez: Arnaldi 60 – Bruno 58
Raúl Pérez: Arnaldi 59,5 – Bruno 59
Tarjeta GOLAZO: Arnaldi 59,5 – Bruno 59
El resto de las peleas
Además de tres peleas de exhibición que entretuvieron a los espectadores, también se llevaron a cabo tres combates amateurs de gran nivel.
En primer lugar, en una pelea muy pareja de 3 rounds de 2 x 1, Ramón Cano (Gral. Villegas) le ganó por puntos a Luis Agustín Díaz, de Lincoln.
Luego, Ricardo Gallardo (52,500, de Villegas) marcó mucha diferencia física ante el linqueño -de buen futuro- Jonathan Sánchez (51,500), y lo tuvo al borde del nocaut. Pero la campana salvó al púgil de Benevent y la pelea fue para Gallardo por puntos.
Más tarde, tras la exhibición de mujeres entre Yamila Monsalvo (Córdoba) y Rocío “Rocky” Fernández (Gral. Villegas), llegó el turno del gran nocaut de la noche. Allí le bastó con el primer round al linqueño Marcos Leguizamón (67,500) para dejar en la lona al de Villegas César Millas (65,500). Con una agresividad destacable y golpes muy precisos, el pupilo del “Gato” Benevent se coronó con una gran ovación tras culminar la pelea antes del campanazo de la primera vuelta.

Básquet: Asociación Juninense
¡Siga el baile, siga el baile…!


“Que pase el que sigue”. Esta frase parece ser la utilizada por el equipo de Freston desde que comenzó la Liga. Ciudad de Lincoln devora a sus rivales. Todo empezó cuando le ganó fácil, sin despeinarse, a su homónimo de Chacabuco. Desde ese momento hasta el presente, los de “Papón” están cada vez mejor y los resultados ratifican lo dicho. El miércoles fueron hasta Club Junín para despachar al local, con gran juego y tareas destacadas como la de Santiago “Pepe” Zunino y Adrián Aued, ambos muy efectivos. La entrada de varios juveniles, entre ellos Gastón García y Juan Córdoba (en los últimos partidos en la formación inicial), se acopla con la experiencia de los demás y hace que Ciudad crezca en volumen y capacidad física.
El viernes, en el gimnasio de CAVUL, hubo un robo. Uno de esos que se elaboran con poco tiempo, pero que son de tal dimensión que provocan asombro. Es cierto que hubo un solo equipo en cancha –o, por lo menos, eso pareció-, pero la contundencia y la precisión que mostró el local fue demasiado para la débil resistencia de Porteño. El gran momento que atraviesa Zunino (clavó 6 triples y llegó a los 30 puntos), sumado al aporte de “Chiche” Andrés (que viene levantando su nivel), son los puntos más altos del equipo, que todavía espera la vuelta de Matías Huarte (regresará en 15 días), el valor más alto en el Torneo Provincial.
El marcador era un descontrol. Ya el primer parcial (27-12) reflejaba lo que se iba a venir. Una goleada (término más bien futbolero, pero que sintetiza el triunfo de Ciudad) para esperar tranquilo el duelo contra Los Indios en Junín y mirar a todos desde arriba. Ante un resultado abultado, “Papón” mandó a la cancha a todos los juveniles y cadetes. ¿El quinteto final…? Gesteira, Cavalli, Pastorino, Gastón y Agustín García (ver aparte). Ciudad fue una autentica aplanadora y volvió a festejar.

Las inferiores: Victoria de los Menores
Luego de caer el miércoles ante Club Junín (64 a 49), los chicos dirigidos por Fernando Andrés volvieron a sonreír. En el gimnasio de CAVUL, Ciudad venció a Porteño 48 a 28 y sumó su segunda victoria en tres presentaciones. El plantel y el goleo: Arenas 5, Cavalli 6, P. Córdoba 0, Ruiz 4, Gesteira 13, Pastorino 6, G. García 6, Pastore 4, Costa 0, Pereyra 2, Davant 2 y Regalini 0.

Hóckey internacional
Los primeros días de la Pulgui en España
Una buena bienvenida de parte de sus nuevas compañeras, una recorrida rápida por las excelentes instalaciones del Universidad de Sevilla –su nuevo club- y tres días después su llegada a la cancha para realizar su debut en la Liga de Honor Española de Hockey sobre Hierba, como le llaman en el Viejo Continente. Romina Herrera, la ex albirroja, ya tuvo sus primeros minutos en Universidad y cumplió con una aceptable tarea ante Olimpia de Barcelona (equipo que ganó 2-0 el partido). En aquel partido, disputado el pasado domingo 11, “La Pulgui” fue titular y sólo estuvo unos cinco minutos fuera de la cancha, cuando dejó su lugar para poder descansar y retornar con más energías.
La jugadora dialogó con Golazo sobre sus primeros días en España y expresó: “El club es muy bueno, es enorme. Vivo en un departamento con otras tres argentinas que me recibieron muy bien”.
El plantel de 20 jugadoras que integra Romina Herrera participa de la 1era. División de Hockey y el equipo marcha en el último lugar de la tabla de posiciones. Junto a la linqueña, se destaca la presencia de otras 4 argentinas, que se suman a las españolas, alemanas y holandesas que forman parte de la plantilla.
“Durante la semana entrenamos en doble turno, todos los días. Estoy aprovechando estos primeros días para mejorar mi estado físico y llegar de la mejor manera cada domingo, que es cuando jugamos por los puntos”, expresó la ex albirroja.
En la tarde del domingo, el Club Universidad de Sevilla enfrentó a su par Alcalá y nuevamente cosechó una derrota. Esta vez, las visitantes golearon 5-2 y, ahora, el equipo universitario apostará a toda la capacidad goleadora de la linqueña para salir de esta mala racha.

Argentino B: El Linqueño 2 - Atl. Uruguay 1

Cabeza de león
Ni cola de león ni cabeza de ratón. El CAEL rugió sobre el final del partido y consiguió una ajustada victoria ante Atl. Uruguay. Con un gol en contra de la visita y un cabezazo de Fede Rúgolo cuando quedaban 5’ para el final, los de Meske volvieron al triunfo en el Leonardo Costa. Gabriel Gallegos había empatado transitoriamente para los de Entre Ríos. Quedan 2 partidos para el final del Clausura y el Azul tiene chances para clasificar.

Semana para el olvido. Mejor dicho, semana para recordar y no volver a repetir. Comenzó el miércoles, con la dolorosa derrota ante Gimnasia de Santa Fe, uno de los equipos más flojos de la zona. Ese día, el CAEL jugó mal, se mostró sin alma –acaso extrañando demasiado a Millares y Schiavi- y lo pagó carísimo: derrota por la mínima ante un rival que no demostró mucho -más bien, poco-, con silbidos y reproches de parte de su gente incluidos.
El sábado, fue el turno del otro equipo débil del torneo, Atlético Uruguay. Y, esta vez, a pesar de sumar de a tres -en un momento en que los puntos son más que necesarios para pensar en clasificar-, el conjunto de Meske volvió a mostrar una pálida imagen. Lejos, a años luz, de aquel equipo invencible que supo ser en el Apertura.
Si el equipo extrañó a Lucho y a Fabio en el encuentro ante el Pistolero de Santa Fe, esta vez no había excusa: ambos estaban en condiciones de retornar y así lo hicieron. Aunque ahora no estaba otro estandarte del equipo: el gringo Andrés Alonso se fue golpeado en su cabeza en el cotejo anterior y no pudo estar. Por eso, estuvo desde el arranque Diego Romera (de aceptable labor ante Gimnasia). Y Meske decidió más movidas en el primer equipo: afuera Rúgolo, que fue criticado duramente por los hinchas durante la derrota ante Gimnasia; también Pablo Zárate y Germán Díaz. En fin, el esquema (4-3-1-2) para recibir a Atlético fue el mismo que tres días antes pero los actores fueron otros: Cañón, Schiavi, Romera y el retorno de Gómez en la defensa; García, Ale, Rivoire y Rosales (unos metros más adelante) y Millares junto a Antonelli en el ataque.
La visita también llegaba herida, aunque con el corazón lleno de fe. Por un lado tenía considerables bajas para enfrentar a El Linqueño, algunas por suspensiones, otras por lesiones y también por razones laborales. Pero, por el otro, el miércoles anterior había bajado a otro de los candidatos de la zona, Libertad de Sunchales. Por eso, el DT Cruassar apostó fuerte a este partido y dispuso un esquema ambicioso: tres defensores, cinco volantes y dos delanteros. Aunque, en la mayor parte de juego -determinado por el nivel de los de Concepción y también por el empuje del Azul-, los visitantes defendieron con cinco hombres en la última línea y con cuatro volantes en el medio.
Quedaban 9 puntos en juego y, tanto para uno como para otro, conseguir más de 1 en la tarde de sábado no era un tema menor. Pero el CAEL, a medida que pasaban los minutos, chocaba una y otra vez con sus propios fantasmas. Esos que han aparecido en los últimos partidos. Una defensa que dudaba más veces que las que acertaba, un mediocampo que no ofrecía contención y tampoco generaba juego y un ataque que llevaba peligro más por el historial cercano de sus hombres que por su momento actual. La receta de los de Meske se repetía en los primeros minutos y, después de un par de subidas de Martín García y Lucas Cañón por la derecha, llegó el primero de la tarde. Aunque, por lo hecho por ambos equipos, el 0-0 parcial se ajustaba casi a la perfección. El albiazul tenía alguna ventaja en el trámite, pero conseguida más por sus ganas que con su juego. Martín desbordó otra vez por derecha y buscó a Antonelli que entraba por el centro del área. Pero antes se cruzó Guillermo Cuenos, uno de los stopper de Atlético. Y, en su afán por rechazar e impedir algún intento de Maxi, el 4 la definió como un delantero. A la derecha de Carrizo, que nada pudo hacer. Sí, gol en contra. Buena definición, aunque en su propia meta. Festejo contenido del azul, por cierto. A nadie le gusta festejar un tanto de esos. Pero el 1-0 era necesario y la gente -poca, la menor concurrencia en lo que va del torneo- lo gritó como si lo hubiese hecho uno de los suyos. Iban 15’, y los abrazos fueron para Martín García, el que se animó, desbordó por derecha y terminó siendo el último de los locales en tocar la pelota. Ese gol hizo imaginar que al CAEL se le abría el partido. Que todos los caminos rumbo al 1 visitante iban a ser más corto, más fáciles. Pero El Linqueño mostraba falencias importantes que poco a poco lo fueron llevando contra su arco.
Así fue y a los 30’, los de Concepción igualaron el marcador. La tercera es la vencida, dicen… Corner desde la izquierda al primer palo, Maxi defendiendo envía otra vez al tiro de esquina. Una vez más Trovalesi envía al primer palo y Maxi gana y afuera. Dos centros parecidos, casi idénticos. Atlético Uruguay lo práctico un par de veces desde el corner y lo concretó en la tercera. Otra vez al primer palo pero ésta Antonelli no ganó. Sí lo hizo el líbero Gallegos que peinó con destino de gol. No llegó Vallejos y la cosa otra vez como al comienzo.También el CAEL siguió igual. Sin rumbo, sin claridad, con intención pero sin ideas. Buscando a Millares -que no fue el de otra veces- y con Antonelli demasiado lejos de Carrizo, el 1 de Atlético. García ofrecía proyección por derecha, también Cañón. Lo mismo hacía Rubén Gómez por izquierda. Pero no alcanzaba. Las pelotas que se perdían en el medio eran puro sufrimiento en el fondo, que no terminaba de organizarse. Alé estaba lejos de su nivel y, ni quitaba ni generaba. Tampoco Juan Pablo Rivoire, que nunca terminaba de conectarse. La esperanza del hincha azul estaba depositada en el ST. A esperar los 15’ del descanso entonces.
Meske mandó desde el arranque del complemento a Germán Díaz y lo dejó a Rosales en el vestuario. Con el de Roberts, el azul mostró en esos primeros minutos una actitud diferente. El zurdo fue uno de los puntos más altos en los últimos partidos del albiazul pero esta vez estuvo en el banco y, en muchos momentos del ST, aportó para cambiar algo la imagen de su equipo. El albiazul mostraba mayor dinámica y ponía mucho esfuerzo en ese complemento para quedarse con la victoria, aunque seguía sin el juego necesario pero mostraba otra faceta. A los 3’ se había quedado sin Fabio Schiavi lesionado- y Fede Rúgolo había ingresado para ocuparse del sector derecho del mediocampo. Entonces, Martín García se había acoplado a la defensa y Cañón hacía dupla con Romera. El CAEL buscó por dentro y también por fuera, mandando centros que poco a poco hacían crecer -paradójicamente- la figura del bajo arquero visitante. Las más claras estuvieron, en dos oportunidades, en la cabeza del MaxiGol, pero sirvieron para que el 1 Carrizo se luciera. Por su parte, cada contra de la visita era peligrosa para El Linqueño que quedaba, las más de las veces, a contrapierna y con poquísimos hombres en la defensa.
Las situaciones para el local habían estado en pelotas áreas y, tuvo que esperar, pero encontró por ese camino a los 40’. Gran centro al segundo palo de Rivoire y cabezazo goleador de Maxi… No, no: cabezazo goleador del Laucha Rúgolo. Ese que, desde aquella entrada en reemplazo de Fabio Schiavi, fue reprochado en reiteradas oportunidades desde la popular y desde la platea. El mismo que se fue silbado el miércoles cuando dejó su lugar en el ST a Martín García. Fede Rúgolo ganó en el vértice en el área y metió un fuerte remate de cabeza, que no pudo ser rechazado por Núñez, quien desvió la trayectoria del balón pero, al fin de cuentas, terminó en la red. El volante surgido en las inferiores azules descargó toda su bronca en ese festejo. La montaña de jugadores en la que se sumergió gritó mucho ese gol, que a minutos del final reencontraba al CAEL con una victoria en su casa.
Así, finalmente, el azul pudo quebrar una defensa que, como podía, dejaba sin chances una y otra vez toda intención del albiazul. Así, el CAEL se aferraba nuevamente a su ilusión. Sin jugar bien, pero con mucho amor propio, conseguía después de tres partidos sin victorias, tres puntos para mantener la esperanza de clasificar una vez más.
Quedan dos fechas, seis puntos en juego y, enfrente, dos rivales con mucha ambición: Juventud de Gualeguaychú y Sportivo Las Parejas. El próximo fin de semana será el turno del primero, en tierra de carnaval y río. Con la intención de sumar de a 3 pero, fundamentalmente y pensando ya en los play off, pensando en recuperar el juego perdido, el CAEL viajará a Entre Ríos.
SINTESIS:
El Linqueño 2: César Vallejos, Fabio Schiavi, Rubén Gómez, Lucas Cañón, Abdel Ale, Diego Romera, Juan P. Rivoire, Martín García, Maxi Antonelli, Lucas Rosales y Luciano Millares. DT: H. MESKE
Suplentes: Lucas Giardullo, Pablo Zárate, Federico Rúgolo, Germán Díaz y Nicolás Trecco.
Atl. Uruguay 1: Rubén Carrizo, Gabriel Gallegos, Próspero Kindernech, Guillermo Cuenos, Claudio Ugón, Diego Béñez, Victor Balbi, Mauricio Núñez, Lucio Trovalesi, Cristian Oyarbide y Angel Gómez. DT: P. CRUASSAR.
Suplentes: Pablo Ricotti, Juan Ríos, Leonardo Folgueiras, Rodrigo Alba y Javier Fumarelli.
Goles: PT 14’ Cuenos –en contra- (EL), 30 Gallegos (AU) y ST 40’ Rúgolo (EL)
Cambios: Díaz por Rosales, Rúgolo por Schiavi (EL); Alba por Oyarbide, Fumarelli por Trovalesi y Folgueiras por Béñez (AU).
Amonestados: Schiavi, Antonelli, Rúgolo y Rivoire (EL); Ugón y Balbi (AU).
Arbitro: M. Juárez (Alcorta)
Estadio: Leonardo Costa:

Argentino A: Rivadavia 1 - La Plata FC 2


Sin respuestas


El rojo pegó de entrada con el gol de Gho pero luego todo se cayó y terminó perdiendo, de local, ante La Plata por 2 a 1 en un encuentro que fue televisado por América para todo el país. El equipo de Pirez que venía de levantada tambaleó otra vez, volvió a jugar mal, sigue sin encontrar respuestas futbolísticas y perdió una gran chance de alejarse de la promoción y el descenso. El próximo fin de semana el albirrojo viaja a Madryn para enfrentar Guillermo Brown.




Puntos que se lamentan, derrotas que pegan profundo, preocupación que renace. Un poco de todo lo que parecía haber superado, vuelve a revivir Rivadavia luego de la inobjetable derrota 1-2, como local, ante un la Plata FC que lo sigue teniendo a maltraer. Es que, tras comenzar arriba en el marcador con el tempranero cabezazo de Gho a los 4' del inicio, Rivadavia nunca pudo hacer pie ante un rival que se mostró superior y lo terminó pagando carísimo sin poder sostener, al menos, el empate.
En la previa se sabía que este encuentro iba a ser una final, debido al presente de ambos conjuntos. El de Pirez quería seguir sumando puntos gordos para estirar la ventaja con el conjunto de las diagonales, pensando escapar al fondo de la tabla. Por su parte, los dirigidos por Ramos estaban obligados a sumar para escaparle al descenso directo. Y con la televisación de América para todo el país como condimento extra, todo hacía pensar en un buen espectáculo.
Así salieron a verse las caras y, desde el pitazo inicial de Federico Presa -de mal arbitraje-, comenzaron a sucederse las llegadas. Primero asustó el visitante, luego de que el buen delantero Mariano Nicolleti -una de las figuras de la cancha- peinara una pelota para dejar en soledad a Sebastián Collado. Sin embargo, el volante remató cruzado sin buena dirección y la pelota se escapó por línea de fondo. Era un aviso.
No obstante, el rojo respondió y fue efectivo. Diego Vera había generado una falta sobre el sector izquierdo y, con una avivada, mandó el centro al segundo palo para el ingreso de Gonzalo Gho, quien con un cabezazo perfecto como indican los manuales, metió el frentazo al piso, a contrapierna, para dejar inmóvil a Romero y desahogarse con el 1 a 0.
Con el marcador a favor, La Plata estaba obligado a salir a buscar el empate descuidando un poco sus líneas. Por eso, Rivadavia debía mantener la concentración, manejar con tranquilidad las posesiones y elegir bien los caminos para liquidar el partido. Sin embargo, la presión ejercida por el Rojo en los primeros minutos estuvo bien aguantada por los platenses, que tuvo en sus dos centrales Zuleta y Kees dos baluartes claves para sacar todo, y luego se fue desluciendo.
Luego, a los 7' Nicolleti robó una pelota en ofensiva y probó de lejos; pero su remate cruzado se fue apenas desviado. Fue otro aviso que Rivadavia no podía desconcentrarse para no pagarlo caro. El correr de los minutos mostró a un Rivadavia pasivo, esperando aprovechar algún error rival, y a La Plata buscando sin demasiada pimienta.
A los 17', Suárez intentó con un tiro libre al segundo palo, pero la pelota no terminó de cerrarse y se perdió por el fondo. Hasta ese instante, el Rojo era más, a pesar de ceder terreno. Pero poco a poco, se fueron sucediendo las llegas visitantes y el panorama comenzó a complicarse. Promediando la primera mitad, Nicolleti sacó provecho de su velocidad, desbordó por izquierda y mandó el centro al área, que superó a toda la defensa. Sin embargo, el experimentado Mauro Amato -de buen trabajo- llegó tarde y no pudo definir cara a cara con Fibiger. Un minuto después, a los 24', Suárez se escapó por derecha y tiró el centro al punto penal, por donde ingresaba Vera. Pero la pelota le quedó apenas alta y el cabezazo del 9 se fue muy alto.
Rivadavia lo tenía controlado. Hasta el público local presente se animaba al “ole” con el toqueteo en el mediocampo. Pero la falta de funcionamiento ofensivo se terminaría sufriendo. Sin un enganche natural, con Sepúlveda en un bajo nivel y Suárez -que se muestra mejor jugando de wing- con intermitencias, el local perdió peso en la zona de definición. Algunas desprendidas de Gonzalo Gho y algunos buenos intentos de Sepúlveda hacían creer que el Rojo podía abastecer a Vera, muy bien controlado por la defensa que dispuso Ramos. A los 29', González Tapia -otra figura fundamental junto a Nicolleti- estrelló un tiro libre de mucho peligro en la barrera y en la jugada posterior Nicolleti remató apenas desviado una pelota que quedó boyando en el área. A esa altura Rivadavia la pasaba mal. Y el propio Agustín González Tapia lo reafirmó. Tiro libre casi frontal al arco y pegada del volante derecho. Mucha rosca, potencia y mejor precisión, para que la pelota se estrelle en el palo derecho y se meta ante la mirada de un impotente Fibiger. Como en la última derrota albirroja en La Plata, González Tapia volvía a mojar con pelota detenida. Golazo del 8 y todo en tablas.
A esa altura el empate era justo, porque el Rojo sólo se arrimaba con envíos aéreos, como a los 38', cuando nadie llegó a desviar un centro cerrado de Suárez.
Ya en el complemento, los conjuntos se mostraron más contenidos en el arranque. Recién a los 10' se animó Rivadavia, con lo que era la mejor jugada colectiva del ST. La manejaron bien en el mediocampo de derecha a izquierda para Suárez, “Guille” mandó el centro y nadie ingresó para definir. Enseguida apareció Sepúlveda por el medio y habilitó perfecto a Vera, pero antes llegó Romero y evitó el remate del delantero.
Con el paso del tiempo, comenzaron a proyectarse el lateral Russo y González Tapia por derecha y Rivadavia empezó a sufrir. Para colmo, con Schiavi cerrando las espaldas de Llanos y con un Bassa que continúa en recuperación y se muestra lento, las arremetidas platenses llevaban peligro a la valla defendida por Fibiger -nuevamente figura albirroja junto a Gustavo Franco-. A los 20', Mauro Amato hizo un jugadón con Rivadavia mal parado y quedó mano a mano con Fibiger. Pero el experimentado volante la quiso picar y el Uno respondió notablemente para evitar la caída. La Plata se basaba en su firmeza desde el fondo y era más que el local, que respondió a los 22' con una buena habilitación de Sepúlveda para Vera. Sin embargo, el 9 goleador, que tampoco tuvo un buen rendimiento en el mediodía linqueño, se apuró a darle de primera y su remate se fue por arriba del horizontal.
Llegando a los 25' dejó la cancha Zúñiga, de flojo partido, al igual que Juan Manzoco. En lugar del sureño ingresó Juan Carlos Flores. Sin embargo nada varió, porque La Plata ya se había adueñado del medio y de la pelota. La pelota parada podía ser la salvadora del Rojo y en sus pies la tuvo Suárez a los 25'. Pero el travesaño le dijo que no, tras un gran tiro libre cerrado que buscaba el ángulo derecho. La Plata no modificaba su esquema, se sentía cómodo y, cuando atacaba, lo hacía sumando hombres. Así fue que elaboró una jugada por izquierda y en posición de centrodelantero apareció Collado, que le dio de zurda como venía exigiendo a volar Fibiger para sacarle el segundo al tiro de esquina.
Se iba el tiempo, pasaban los minutos y el empate ya no era visto con malos ojos. Pero otra vez, desconcentración sobre el final y mazazo para el lamento. Iban 41' cuando el ingresado Vázquez desbordó por izquierda y miró de reojo a Nicolleti que le marcó el pase a espaldas de los centrales. Allí fue el centro y también el delantero, quien con total sutileza la punteó en el aire por sobre la cabeza de Fibiger, que salía a achicar. Golazo de La Plata y puñal para Rivadavia. No hubo más respuestas. Ni físicas, ni futbolísticas, ni anímicas. Sólo una tapada excepcional de Fibiger para ahogarle el tercero a Amato.
El Rojo volvió a complicarse, La Plata volvió a amargarlo y ahora viene pidiendo pista de atrás.
Se viene una semana dura para trabajar en lo futbolístico y en lo anímico, pensando en el largo viaje Madryn, para enfrentar a un Brown que parece invencible en su casa.
SINTESIS:
Rivadavia 1: Gerardo Fibiger, Sergio Bassa, Gastón Llanos, Gustavo Franco, Juan P. Manzoco, Leandro Schiavi, Gonzalo Gho, Dante Zúñiga, Diego Vera, Alejandro Sepúlveda y Guillermo Suárez. DT: J.C. PIREZ
Suplentes: Francisco Ocaña, Franco Rocha, Juan C. Flores, Joaquín Pirez y Fernando Badano
La Plata FC 2: Juan Romero, Luis Zuleta, Jesús Martínez, Roberto Russo, Pablo Gualtieri, Leonardo Kees, Emiliano Sioma, A. González Tapia, Mariano Nicoletti, Mauro Amato y Sebastián Collado. DT: MARCELO RAMOS
Suplentes: Matías Coloca, Matías Rodríguez, Luciano Cecato, Martín Gaimaro y Luciano Vázquez
Goles: PT 4' Gho (R), 33' G. Tapia (LP); ST 41' Nicolleti (LP)
Cambios: ST Cecato x Gualtieri (LP), 23' Florez x Zúñiga (R), 29' Vázquez x Sioma (LP), 38' Badano x Sepúlveda (R) y 43' Gaimaro x Nicolleti (LP)
Amonestados: en Rivadavia Gho, Llanos y Manzoco; en La Plata Sioma, Russo y G. Tapia.
Arbitro: Federico Presa (Mar del Plata)
Cancha: Rivadavia.

Las tapas de la edición de hoy



16 de marzo de 2007

Información de Atlético Uruguay

Pablo Cruassar, DT de Atlético: “No hay que equivocarse”
Por Marcelo Sgalia / Ovación (Diario Uno - Entre Ríos)
Atlético Uruguay, que hoy parte a Lincoln para visitar mañana desde las 16 a El Linqueño, consiguió el miércoles un gran triunfo ante Libertad, “el mejor plantel que hay en la zona”, según Pablo Cruassar. Sobre dicha victoria el entrenador Decano señaló: “Planteamos bien el partido, los jugadores se dieron cuenta lo que había que hacer y cuando más apretados estábamos, Ángel (Gómez) ingresó y nos dio el aire que necesitábamos”.Ovación le preguntó al técnico si fue el mejor partido de Atlético, y él no dudó: “Sí, sobre todo por el rival, que es el mejor por plantel, regularidad, juega bien y tiene variantes. Supimos aguantarlo cuando ellos decidieron jugar y luego tuvimos el banco necesario para ganarlo”.Atlético se mostró bien en todas sus líneas, algo que le costó en toda la temporada. Al respecto Cruassar manifestó: “Alguna vez tenemos que ligar, ante Libertad entraron las pelotas que es lo fundamental”.Los jugadores Decanos pusieron en cada balón como si fuera la última. ¿Esto se debió a que no tienen más margen para el error o por una charla que tuvieron entre todos luego de lo que pasó con Cuenos, Balbi y Trovalesi? “De todo se puede sacar algo positivo. Los jugadores están en un momento especial, estuvimos 14 partidos sin ganar y ahora hace cinco que no perdemos. Son rachas”, contestó el DT a este diario.Sobre lo que viene, el DT admitió: “Quedan tres partidos, tres finales para nosotros. Ahora no tendremos a Acosta y Mosquera por 5 amarillas, ni a Ifrán, por lesión, creo que va a jugar Payín (Leiva) y armaremos el mejor equipo que tengamos”.En cuanto al partido ante El Linqueño, que armó un equipo alternativo y perdió con Gimnasia, rival directo del Deca en la pelea por el descenso, Cruassar expresó: “Ahora ya está, cada uno hace lo que le parece que está mejor”.Por último, Ovación le preguntó a Cruassar si el empate les sirve mañana: “Hay que tratar que ganar, nosotros tenemos que buscar eso, no podemos equivocarnos más”.

15 de marzo de 2007

Rivadavia, por América 2

El tercero, por televisión abierta. El equipo de Juan Carlos Pirez recibirá el domingo -a las 11 de la mañana- a La Plata Fútbol Club, en la 8va. fecha del Clausura. Este encuentro, que se disputará en el complejo albirrojo, llegará a todos los hogares del país a través del canal América 2. Esta será la tercera vez que el rojo es televisado, aunque en las dos ocasiones anteriores lo hizo un día sábado y por un canal de cable (América 24). Un dato para tener en cuenta es que los albirrojos vieron la victoria cada vez que las cámaras de Estadios S.A. transmitieron desde el complejo (2-1 ante Santamarina en la 1era. final del B y 3-2 a G. Brown en el Apertura). En un partido fundamental, Rivadavia va por los tres puntos por TV.

Argentino A: 8va. fecha del Clausura

Zona Sur - 8va. fecha
Sábado 18/3 - 20 hs. Gimnasia (ER) vs. Brown (PM). Arbitro: Pablo Díaz (Totoras)
Domingo 19/3 - 11 hs. RIVADAVIA vs. La Plata FC. Arbitro: Federico Pressa. Asistentes: Cristian Luengo y Javier Uziga -Terna de Mar del Plata-. (Partido televisado por América 2)
Domingo 19/3 - 16.30 hs. Juventud vs. Douglas Haig. Arbitro: Maximiliano Stevenot (Bell Ville). * Se juega en cancha de Douglas Haig.

Argentino B: Resultados, posiciones y próxima fecha

Torneo Argentino B - Clausura
Zona D
Resultados 11va. fecha
EL LINQUEÑO 0 - Gimnasia (SF) 1 (Gol Roberto Sotas -G-)
Sp. Las Parejas 0 - Patronato 0
Atl. Uruguay 2 - Libertad 0 (Goles: Lucio Trovalessi x 2)
Juventud (ER) 2 - La Emilia 1 (Dario "Makanaky" Díaz -LE-; Ezequiel Fiorotto x 2 -JU-)

Posiciones:
Equipos Pts J G E P Gf Gc
1º Libertad 20 11 6 2 3 17 11
2º Juv. Unida 17 11 5 2 4 16 19
3º La Emilia 17 11 4 5 2 19 13
4º Las Parejas 17 11 5 2 4 25 21
5º Patronato 16 11 5 1 5 15 14
6º El Linqueño 14 11 4 2 13 12
7º Atl. Uruguay 11 11 2 5 4 15 16
8º Gimnasia 10 11 2 1 7 11 25

Próxima fecha (12va.)
Sábado 17/3 - 16 hs. EL LINQUEÑO vs. Atl. Uruguay. Arbitro: Horacio Juárez; Asistentes: Domingo Verón y Ezequiel Rodríguez -terna de Alcorta-.
Domingo 18/3 - 19 hs. La Emilia vs. Sp. Las Parejas. Arbitro: Dario Strafacce (Gualeguaychú)
Lunes 19/3 - 17 hs. Gimnasia (SF) vs. Juventud Unida (G). Arbitro: José Garau (Pergamino)
Lunes 19/3 - 20.30 hs. Patronato vs. Libertad. Arbitro: Daniel Asenjo (San Nicolás)
* Los partidos que se disputarán el día sábado y el día lúnes han sido programados para estos días debido a las elecciones provinciales que se desarrollarán el próximo domingo 18 en la provincia de Entre Rios (encuentros de Atl. Uruguay, Patronato y Juventud Unida, clubes de aquella provincia).

Boxeo: de cara a Roberts



El próximo viernes 16 se realizará en Roberts otra gran jornada de box en la que el invicto de nuestra ciudad, Carlos «Pi» Arnaldi (9º en el ranking nacional) enfrentará al santafesino Jorge Alberto Bruno, a fin de consolidarse para intentar este año llegar a pelear por un título nacional.
La velada también contará con una productiva charla de concientización a cargo del ex campeón mundial Gustavo Ballas, quien al final de la noche también estará brindando una exhibición con Eduardo «Gato» Benevent.
El programa para la velada es el siguiente:
18.00 hs: Charla “De campeón del mundo a la lona”, a cargo de Gustavo Ballas.
22.00 hs: Velada boxística.
1ra. pelea
Luis Díaz (Lincoln) vs. Ramón Canos (Villegas)
2da. pelea
Jonatan Sánchez (Lincoln) vs. Ricardo Gallardo (Pehuajó)
3ra. pelea
Martín Leguizamón (Lincoln) vs. César Millas (Villegas)
4ta. pelea
Daniel Borda (Lincoln) vs. Abel Adriel (Pehuajó)
Pelea profesional
Carlos «Pi» Arnaldi (Lincoln) vs. Jorge Abel Bruno (Santa Fe)
Exhibición:
Gustavo Ballas vs. Eduardo «Gato» Benevent






14 de marzo de 2007

No pudo con Gimnasia


Pálida presentación de El Linqueño en el Leonardo Costa. Perdió 1-0 ante Gimnasia de Santa Fe, que se llevó los tres puntos con un gol de Roberto Sotas a los 31' del PT ( tiro libre). El sábado, a las 16, recibe a Atletico Uruguay de Concepción.


El Linqueño formó de la siguiente manera: C. Vallejos, P. Zárate, L. Cañón, A. Alonso y JP. Rivoire; F. Rugolo, A. Ale, G. Díaz y L. Rosales; N. Trecco y Maxi Antonelli.-

Suplentes: L. Giardullo, D. Romera, R. Gómez, Martín García y E. Barbosa.

DT: Hernán Meske

13 de marzo de 2007

La previa de El Linqueño - Gimnasia


Por la recuperación
El Linqueño recibe a Gimnasia con la obligación de ganar para acercarse a la punta. Con dos cambios obligados y algunos regresos en el banco de suplentes, el CAEL intentará fortalecerse anímicamente de cara al final de torneo.

Trecco, por primera vez
El juvenil, quien meses atrás fue pretendido -entre otros- por Boca Juniors, después de estar en casi todos los encuentros disputados por su equipo en el torneo sentado en el banco de suplentes, integrará por primera vez la alineación titular.

La vuelta del “Chanchi”
Después de la lesión y de participar en los últimos partidos del CAEL, Lucas Rosales será tenido en cuenta por Meske y estará entre los once frente a Gimnasia de Santa Fe. El “Chanchi” estuvo haciendo trabajos diferenciados durante varias semanas por una pubalgia y, esta vez, tendrá la oportunidad de mostrarse nuevamente ante su gente.

Gómez y Barboza estarán en el banco
El defensor Rubén Gómez, todavía con algunos dolores en la zona lumbar, cumplió la fecha de suspensión y podrá estar en el partido contra Gimnasia. Igualmente, el ex Nueva Chicago estará sentado en el banco de suplentes. Otro que vuelve es Emmanuel Barboza, que debutará en el torneo luego de permanecer sin jugar a lo largo de casi tres meses.

Las probables
El Linqueño
César Vallejos; Pablo Zárate, Lucas Cañón, Andrés Alonso y Juan Rivoire; Federico Rúgolo, Abdel Ale y Germán Díaz; Lucas Rosales; Maximiliano Antonelli y Nicolás Trecco. DT: Hernán Meske
Gimnasia
Pablo Ribas; Luis Solís, Diego Rodríguez, Marcelo Ceballos, Mauro Báez, Guillermo González, José Zeballos, Pablo Ramírez, Roberto Sotas, Martín Suárez y Lucas Eve
DT: Rolando Carlén
Comienzo: 17 horas
Arbitro: Juan Manuel Carranza (Gral. Pico)
Estadio: Leonardo Costa

A media luz


Una buena ventaja en el PT, con los dos tantos de Millares -acompañada de buenos pasajes de fútbol del Azul- no fue suficiente para traerse una necesaria victoria desde La Emilia. El Pañero lo empató con goles de Alfeirán y Gorosito en el complemento. Ahora, a pensar en una semana con dos partidos para ganar y acercarse a los de arriba.

Se sacó la camiseta, la revoleó. Corrió más fuerte que nunca, buscó a la popular albiazul, se acercó al banco de suplentes. Se abrazó con sus compañeros, dedicó su gol, gritó más fuerte otra vez. Y otra vez…. Se desahogó. No una, dos veces. Unos minutos más tarde, una escena parecida. Aunque sin quitarse la 10. Fue Millares… Luciano, claro. El “Lucho” anotó dos y le dio al Azul la ventaja parcial, holgada. Que permitía una transitoria tranquilidad. Pero esa arremetida en el PT, fundamentalmente, era la respuesta-acto-reflejo de un plantel golpeado durante la semana anterior. Esos gritos de festejo del 10 se multiplicaron en el resto de sus compañeros, los que estaban dentro y los que estaban fuera de la cancha.
Millares rara vez perdona. ¿Y por qué La Emilia tendría que ser una excepción? ¿No lo marcás bien…? Pues, casi una obviedad, lo padecés. Así fue a los 25’ y a los 36’. Una defensa local que se adelantaba tratando de empujar contra el arco de Vallejos ofrecía vulnerabilidad. Y el CAEL lo supo aprovechar en el PT, pero no en el segundo. Desde el arranque se pudo ver a un local decidido a quedarse con la victoria en su cancha y darle otro golpe más al albiazul. Y aprovechó las debilidades que mostró la defensa linqueñista en su sector izquierdo, donde Rivoire estuvo como marcador ante la salida obligada -por suspensión- de Rubén Gómez. Por eso las subidas de Huber por su carril derecho fueron una amenaza en los primeros minutos del partido, pero sólo eso. El empuje del marcador de punta era acompañado por el buen juego de Alfeirán, “Makanaky” Díaz y Cía, pero no lograban inquietar en demasía a los de Lincoln. El Azul leyó bien el trámite del juego en esos minutos, descubrió aquellas falencias en la defensa pañera y también comenzó a disponer de situaciones. Con Millares y toda su potencia como plus para castigar a Vergara, más algunas insinuaciones de Antonelli, se puso a tiro en cuanto a opciones claras de gol. Lucho desbordó por derecha y el MaxiGol ganó en lo alto por izquierda, en el segundo palo, haciendo esforzar al guardametas. Iban 19’ y era la más clara desde que el platense Quijano pitó en el minuto 0. El albiazul era levemente superior y tuvo su recompensa. En una contra, inteligentemente comandada por Germán Díaz -ingresó desde el arranque como volante por la izquierda- se puso en ventaja. El roberense tomó el balón en su sector y lo transportó algunos metros, advirtiendo que Millares se relamía esperando el balón frente a la solitaria marca del central Delorfanello. Entonces, el futbolista surgido en las inferiores de Atlético Roberts la cruzó con un gran pelotazo y el Lucho hizo lo suyo, con alguna complicidad de su marca, que dudó entre buscar la redonda y mantenerse pegado al delantero. Millares definió con clase ante la salida del 1 y estableció la ventaja inicial, merecida por aquellos minutos. El CAEL estaba mejor y era superior al Pañero. Y esa superioridad se puso en evidencia nuevamente a los 36’. Esta vez, la asistencia para Millares fue generada por Andrés Alonso. El Gringo metió en profundidad y, una vez más, Luciano no perdonó. 2-0 y más gritos, más festejos, más desahogo. Para los jugadores, para el cuerpo técnico que siguió encabezado por Meske y para los más de 150 pasionales que alentaron desde la tribuna. Final del PT con olor a goleada en el complemento.
Pero el olfato estaba errado o, al menos, en el trámite del complemento se cocinó un empate luchado para los linqueños. La Emilia, con Díaz, Suárez y Gorosito como puntales, empezó a apretar contra su valla al 11 de Meske. El mediocampo albiazul, con un Alonso dolorido y ya sin la garra de Ale, Rúgolo y Germán Díaz, no podía hacerse del balón. Arriba, Luciano y Maxi -no tuvo un buen segundo tiempo- estaban aislados. A los 21’, cuando el Azul se había metido atrás y sufría el acoso de los pañeros, que iban e iban a buscar el descuento, el buen volante central Matías Alfeirán la mandó a la red. El l5 había recibido la devolución de Bahilo –en dudosa posición- y puso a tiro a su equipo. De allí hasta la igualdad, el CAEL mostró su peor faceta. Y lo pagó 4 minutos después, a los 25’, cuando Huber desbordó por derecha y su centro encontró el cabezazo goleador de Luciano Gorosito. El empate pareció herir al albiazul, que poco a poco fue mejorando su nivel de juego. Comenzó a tener más el balón aunque no llegó a fastidiar a Vergara. Pasó algún momento de zozobra después del 2-2, cuando Bahilo desperdició para La Emilia una buena chance. Pero se dedicó a administrar con inteligencia el tiempo restante y optó por asegurar ese punto que atenuó una semana vertiginosa.
Con el empate logró bajar los decibeles y reducir la tensión de los últimos días. Es que se viene la cuenta regresiva para la etapa final del torneo (ésa que ya lo tiene clasificado) y una semana con dos compromisos en su casa. El miércoles, con las ausencias de Schiavi y Millares (suspendidos por amonestaciones) recibirá a Gimnasia de Santa Fe. El fin de semana será el turno de Atlético Concepción del Uruguay. Se vienen los dos colistas de la Zona D y la situación complicada de los rivales será otro escollo en este duro certamen nacional.
SINTESIS:
La Emilia 2: Vergara, Huber, Zuliani, Dellorfanello y Carabajal; Suarez, Videla, Alfeiran y Gorosito; Díaz y Bahilo (39 ST Ayala).
Suplentes: Bonti, Ibarra, Añlderete y Nardone.- DT: Diego Osella.-
El Linqueño 2: Vallejos, Zarate, Cañón, Schiavi y Rivoire; Rugolo, Alonso y Díaz (49 ST Romera); Ale; Millares y Antonelli (40 ST Rosales).-
Suplentes: Giardullo, Faccioli, y Trecco.- DT: Hernan Meske.-
Goles: 2/’ PT y 36’ PT Millares (EL), 21’ ST Alfeirán (LE), 25’ST Gorosito (LE)
Estadio Jacinto “Gato” López
Arbitros: Pedro Quijano; L1: Marcelo Ferreira y L2: Oscar Nestares (terna de La Plata).-

Con “dedicatoria”
Luciano Millares explotó en su festejo del primer gol y, en menor medida, también en el segundo. La frenética semana que vivió el Azul encontró su desahogo después de los 20’, cuando el 10 venció la resistencia de Delorfanello primero y del 1 Vergara, después. Millares se sacó la camiseta, corrió raudamente hacia la popu visitante y le “dedicó” su golazo a uno de los hinchas que viajó hasta La Emilia.

Pocas luces
La limitada luz artificial del “Jacinto López”, el estadio de La Emilia Fútbol Club, es sentimental o algo por el estilo. Es que durante el festejo del primer tanto del albiazul, tres de los reflectores (situados sobre la tribuna popular visitante y el banco del CAEL) se apagaron y no volvieron a encenderse durante el resto del encuentro. Por eso, durante el segundo tiempo, sobre el sector derecho de la defensa del elenco de Meske la visibilidad era reducida… por falta de iluminación, claro.

Aplausos para Meske
Después de la semana de la renuncia y la vuelta de Hernán Meske, la parcialidad albiazul que se llegó hasta La Emilia recibió con una gran ovación al DT . También, la popular linqueñista (que se ubicó detrás del banco de suplentes) ofreció una colorida recepción a sus jugadores, que incluyó –además de los tradicionales cánticos- globos y muchos papelitos.


Maxi Antonelli
“Íbamos ganando por dos a cero y por ahí nos desconcentramos un poco. Es algo que tenemos que mejorar porque nos ha pasado en otros partidos. De todas maneras es un punto importante como visitantes y tenemos que seguir trabajando porque se viene una seguidilla importante de partidos.
Perdimos la pelota y no pudimos recuperarla, que es lo que teníamos que hacer. Hay que pensar en ganar el miércoles para acercarnos a la punta. Perdimos dos partidos seguidos y no estábamos acostumbrados. Ahora sacamos un punto de visitantea y hay que verle ese lado positivo”.

Germán Díaz
“En el primer tiempo jugamos bastante bien, tuvimos ocasiones de gol y las convertimos. En el complemento sabíamos que se nos iban a venir porque necesitaban los tres puntos, al igual que nosotros, y además eran locales. Tratamos de aguantar, pero se nos vinieron demasiado y nos empataron el partido.
Me sentí bien jugando desde el arranque. Por ahí a lo último se venían por todos lados y sufrí un poco el cansancio. Pensamos que podíamos mantener el ritmo del primer tiempo, sacarles la pelota y tratar de jugar de contragolpe, porque ellos iban a estar jugados. Antes del partido, hubiese firmado el empate”.

Hernán Meske
“Hicimos un buen primer tiempo, pero en el segundo fallamos en un par de cosas. No cortamos la pelota en la mitad de la cancha y no pudimos salir nunca bien de contra. También hay que reconocer que éste es un buen equipo y sabíamos que algo iban a hacer, más con el 2 a 0 abajo. Me parece que el empate es justo. Después de la semana que nos tocó vivir, si me decían antes del partido que firmara el empate, lo firmaba. Porque el estado anímico de todos nosotros no era el ideal. Pero bueno, se nos escapó y me da un poco de bronca. Ahora tenemos que pensar en ganar los dos partidos como local para tratar de acercarnos un poco más a la punta.
La verdad es que el aplauso para los muchachos es muy merecido, porque hicieron un esfuerzo bárbaro. En el segundo tiempo no pudimos jugar, pero hubo una entrega total. Así que el aplauso se lo merecen; ojalá que el miércoles podamos ganar de local y la gente los acompañe, porque después de lo de hoy demostraron que adentro de la cancha se matan por esta camiseta.
Lo peor que nos pasó a nosotros es haber terminado ese primer tiempo, y fue lo mejor para ellos. Estábamos más para hacer el tercero que ellos el descuento. En el ST se acomodaron, arriesgaron mucho más y nosotros cometimos el error de retroceder demasiado. Cada vez que cortábamos la pelota, Lucho y Maxi nos quedaban muy lejos. No había forma de meterles contras para, por lo menos, preocuparlos. Y bueno, nos llevamos un punto que antes del partido era importante por las cosas que pasaron durante la semana. Pero, por el trámite del encuentro, me quedé con un poco de bronca. Hay que ser inteligentes y saber que ahora tenemos dos partidos de local, y que si los ganamos nos acomodamos muy bien.
A veces, cuando vas ganando, el desorden del rival te contagia. En el segundo gol había por lo menos ocho o nueve grises adentro del área, viene el centro desde la derecha, y ese desorden a veces confunde al equipo que va ganando. El error de hoy fue que con los volantes nos metimos muy atrás y no pudimos robarles la pelota en tres cuartos o en la mitad de la cancha para salir rápido. Recuperábamos cerca de nuestro arco y los delanteros nos quedaron lejos. El empate nos sirve y, de estos nueve puntos en una semana, hay que sacar siete para seguir peleando. Ahora tenemos que ganar en casa”.

12 de marzo de 2007

Naranja exprimida




Ante la necesidad urgente de una victoria, Rivadavia respondió de local y bajó al puntero Real Arroyo Seco con otro tanto del gran goleador Diego Vera, quien le dio respiro a todo el albirrojo con una volea en el ST. Esta vez, a pesar de no jugar bien, el Rojo fue más que el Naranja y se quedó con un triunfo fundamental con vistas a la permanencia. En su regreso tras 4 meses, Manzoco fue clave en el mediocampo y se transformó en una de las figuras, junto a Franco y Schiavi. En la próxima fecha, Rivadavia recibirá a La Plata en otro encuentro decisivo para estirar ventajas con respecto al conjunto de la ciudad de las diagonales.


Qué mejor para recuperarse de una larga sequía de triunfos, que hacerlo ante el que llegaba como uno de los punteros de la zona. Y esta dura parada se le venía a Rivadavia en su casa, ante el Real Arroyo Seco. Pero el conjunto de Juan Carlos Pirez sacó de su interior todo el amor propio y, con un gol del enorme goleador Diego Vera en el complemento, sentenció una victoria que significa mucho más que los tres puntos. Porque, a pesar de jugar otra vez mal de mitad de cancha hacia adelante, el equipo se basó en la solidez defensiva y -nuevamente con el oportunismo de Vera- pudo desahogarse volviendo a una victoria que puede transformarse en su despegue anímico y futbolístico.
El trámite comenzó como era de esperarse. Con un local necesitado y yendo a buscar la victoria desde el pitazo inicial. Y así fue que se aproximó a los 3’, luego de una buena combinación entre Vera y Sepúlveda. Este último habilitó a Guillermo Suárez y el propio “Guille” no pudo rematar con potencia ante la seguridad del arquero Lucas Ischuk.
A partir de ese momento, el Real se acomodó y esperó tranquilo los avances de un albirrojo sin ideas. No obstante, el puntero intentaba controlar bien la posesión a través del buen manejo de su mejor jugador: el volante central Leonardo Acosta. Por su parte, la peligrosa dupla delantera Barreto-Barreiro era una alerta permanente para una firme defensa local. Así fue que Gerardo Fibiger estuvo atento para salir a cortar en tres cuartos, luego de una falla de Schiavi, para evitar la amenaza del goleador Barreto. Tras esa situación, Manzoco -en su regreso tras 4 meses de inactividad- se transformó en un pulpo y se comió el centro de la cancha, evitando que Rivadavia sufriera sobresaltos.
Pero la cuestión pasaba de tres cuartos hacia adelante. Ni Gho por derecha, ni Sepúlveda por izquierda, le daban claridad a los ataques. Y con un Suárez que tuvo una mala tarde, los ataques albirrojos brillaban por su ausencia. De esta manera Vera quedaba alejado de todo circuito y Rivadavia no tenía profundidad. Solamente los intentos individuales o algún contragolpe hacían creer en la apertura del marcador. A los 10’, insinuó Suárez escapándose por derecha en velocidad. Pero cuando llegó al fondo quedó sin ángulo y no alcanzó a rematar ante la presión de Vicente.
En el medio, Manzoco seguía robando pelotas y distribuyendo el juego. Pero nadie frotaba la lámpara para sacar el genio de adentro. Hasta que llegó un contragolpe terrible que Vera no pudo aprovechar. El goleador abrió de primera ante un rechazo y Suárez emprendió una gran corrida para volver a buscar al socio de la ofensiva. Vera la paró en el área y puso la mira; sin embargo su definición de derecha terminó en manos de Ischuk.
Luego el desarrollo se apagó y las imprecisiones se hicieron dueñas del partido. Recién a siete minutos del descanso volvió a acercarse el albirrojo. Y fue por intermedio de su mejor jugador, Gustavo Franco, quien luego de eludir dos marcas llegó a línea de fondo y sacó un buen centro que exigió a Ischuk para despejar el peligro. Parecía no encontrarle la vuelta el local que, para colmo, terminaría sufriendo. Porque antes del entretiempo Barreto tomó a la defensa mal parada tras un rechazo largo del Real y tuvo el grito en sus pies. Pero el uruguayo definió mal, de cachetada, ante la salida de Fibiger y la pelota se fue a un metro del palo izquierdo.
Tras el descanso no varió nada. Incluso comenzó peor Rivadavia, sin poder hacer pie con la pelota. El partido, por ende, se desdibujó del todo, ya que los dirigidos por Rogelio Nardoni se conformaban con el punto y no arriesgaban más de la cuenta. A los 14’ llegó la primera de peligro para la visita. Y fue luego de un jugadón del ex Rivadavia, Marcelo Long, quien había ingresado por Biggi. El buen volante se escapó por derecha y mandó un centro pase para Barreto, que le dio de primera. Pero Fibiger se estiró en el césped y con un gran esfuerzo evitó la caída.
La preocupación del público local aumentaba con el correr de los minutos y el equipo parecía no tener respuestas. Tuvo que esperar 21’ para arrimarse a Ischuk, luego de un remate mordido de Sepúlveda, quien comenzó a levantar su nivel y se vislumbró que algo podía cambiar en el ataque.
A los 27’, Bassa dejó la cancha dolorido para que ingresara Badano. Y al ratito el que se iría exhausto sería Manzoco, de gran nivel, para darle lugar a Rocha.
Un minuto después llegó el desahogo. Sepúlveda frotó la lámpara, armó una gran jugada y lo vio picar a Vera al punto penal. Levantó la cabeza y la tocó por encima de la cabeza del último defensor central. Entonces sí… En su hábitat natural, el “Gordo” la paró, la controló y de media vuelta sacó el derechazo goleador para vencer a Ischuk y emprender el festejo generalizado. Delirio, desahogo, alivio…
Tras el gol, Rivadavia se paró de contra y la obligación pasó a ser del visitante. Pero la solidez defensiva fue más fuerte que los intentos del Naranja. Leo Schiavi sacando todo y Gustavo Franco como figura sobresaliente encabezaron la muralla que formó el albirrojo para sostener, con dientes apretados, lo que viene buscando desde hace tiempo.
Tuvo otra Vera para liquidarlo de contra, pero Ischuk estuvo atento y la pellizcó antes.
Todos corrían, todos metían… Todos querían abrazarse a esa victoria. Y así fue, nomás. Tres puntos claves para recuperar confianza pensando en la permanencia. Por eso el festejo final. Festejo que se prolongaría con la derrota, sobre la hora, de Juventud ante Santamarina.




Rivadavia 1
Gerardo Fibiger
Sergio Bassa
Gastón Llanos
Gustavo Franco
Juan P. Manzoco
Leandro Schiavi
Gonzalo Gho
Juan C. Flores
Diego Vera
Alejandro Sepúlveda
Guillermo Suárez
DT: J.C. PIREZ
Francisco Ocaña
Franco Rocha
Joaquín Pirez
Fernando Badano
Carlos Bianciotti

Real Arroyo Seco 0
Lucas Ischuk
Leonardo Martínez
Rodrigo Pereyra
Sebastián Caroselli
Leonardo Acosta
Oscar Vicente
Darwin Barreto
Guillermo Leone
Maximiliano Barreiro
Juan Biggi
Alejandro Ojeda
DT: ROGELIO NARDONI
Matías Fuster
Daniel Rui
Pablo Azzoni
Marcelo Long
Marcelo Simó

Gol: ST 28’ Diego Vera (R)
Cambios: en Rivadavia, Badano x Bassa, Rocha x Manzoco y Pirez x Suárez; en Real, Long x Biggi, Simó x Barreiro y Rui x Caroselli.
Amonestados: en Rivadavia, Llanos, Manzoco, Schiavi y Sepúlveda; en Real, Leone, Pereyra y Long.
Arbitro: Facundo Díaz (Ayacucho)
Cancha: Rivadavia

Un año junto a ustedes...


Finalmente llegamos. Un año de vida… Doce meses de trabajo para sostener junto a ustedes, los lectores, este humilde producto que en su momento decidimos bautizar GOLAZO (deportivo).
Pasaron 51 ediciones desde aquel 13 de marzo de 2006. Decidimos emprender este proyecto con el objetivo de informar y apoyar al deporte y a las instituciones deportivas de la ciudad de Lincoln y sus alrededores.
Intentamos reflejar la realidad trabajando desde el lugar de los hechos, poniendo el cuerpo en cada uno de los eventos deportivos, hablando con todos sus protagonistas. Elegimos comunicar utilizando un lenguaje cómplice con nuestros lectores, a veces recurriendo al humor o a la ironía, pero siempre comprometidos con la verdad.
De esta manera fuimos haciendo amigos y algunos enemigos, como en cualquier deporte que tiene dos o más contrincantes. O como en cualquier ámbito de la vida. Solamente los que siguen confiando en nosotros hacen posible que este semanario deportivo -el único de nuestra ciudad y la región- continúe estando presente en las calles y en sus casas. Sin depender de nadie, únicamente del apoyo de cada lector que confía en nuestro trabajo. De los suscriptores que reciben la publicación cada lunes y de los que aún hoy siguen publicitando en nuestras páginas. Por eso, a todos ellos les debemos nuestro eterno agradecimiento, ya que también forman parte de este proyecto que comenzó como una simple idea y que, con el paso del tiempo, fue creciendo a pasos agigantados. Incluso hasta ser reconocido por colegas a nivel nacional.
Es importante destacar la labor de Omar “Tini” García y Antonio “Negro” Plaza, quienes con su conocimiento y talento ayudaron a que GOLAZO se convirtiera en el primer semanario deportivo linqueño, con tapa y contratapa a color, que contiene una estética diferente y original para reflejar los acontecimientos. Juan Sáenz Cavia, diseñador de tapa, también contribuye a que GOLAZO se transforme en un producto de elevado prestigio.
Intentaremos, con un año de vida, superarnos día a día. Por eso será fundamental el aporte, la opinión y la participación de todos ustedes. No será un martes 13 cualquiera para GOLAZO… Será un Feliz Aniversario con el deseo de celebrar muchos más.

Tapa 1er. Aniversario